IntroductionSi no f' oijamos herramientas conceptuales mas apropiadas [que la sintaxis oracional] para la caracterización de la sin taxis coloquial, mal podremos desentranar los principios vertebradores y articuladores de su organización (Narbona Jiménez 1988, 88).Hace quince anos, Antonio Narbona, en un articulo programâtico, senalaba la necesidad de superar el marco oracional para el estudio de la sintaxis coloquial.Para este autor, su estudio solo se puede abordar partiendo de la base de nuevos criterios de orden textual o pragmàtico, que expliquer!còrno se articulai!las unidades en el registro informai de la lengua.En este articulo se propone un sistema de unidades, basado en criterios pragmaticos, que puede ser aplicado al estudio del espanol coloquial.Son numerosos los antécédentes teóricos que fundamentan la pre sente propuesta, pero, debido a las caracteristicas de este trabajo, se bara especial hincapié en los relacionados con la tradición hispanica.Sin embar go, al lector no le sera difîcil distinguir la huella del Analisis del Discurso de Birmingham (Sinclair 1975), la del Analisis Conversational norteamericano (Sacks et al. 1974), la del Grupo de la Sorbona (Morel y Rialland 1992) y, especialmente, la de la Escitela de Ginebra, a quien cabe atribuir la patermidad en la division de una conversation en unidades constituyentes sin residues (Roulet et al. 1985, Roulet 1991, Roulet et al. 2001).Nuest ro sistema ha sido esbozado parcialmcnte en otros trabajos (especialmente, en Briz (1998, 2000a, 2000b, Padilla 2002, Briz y Grupo Val.Es.Co.en prensa), pero esta es la primera presentation de conjunto que se puede considerar -valga la paradoja-provisionalmente definitiva.Todas las ejem-' Este articulo ha sido posible gracias al Proyecto BFF 2000-1438 del MEC, titulado «Diccionario de partfeulas discursivas del espanol».OHAIM, Vol. 6. 2003.pågs.7-61.ORAUA, Vol. 6. 2003, pâgs.7-61.plificaciones procedei!del corpus publicado en Briz y Grupo VaI.Es.Co.(2002), cuyo sistema de uanscripción se ofrece en un apéndice, al final de este artîculo.Los ejemplos de la conversación [L.15.A.2] (Briz y Grupo Val.Es.Go.2002, 81-121) corresponde!! a un fragmento de la misma que ha sido analizado.Los nûmeros de los turnos e intervenciones que aparecen en los ejemplos corresponden pues a dicho anâlisis. ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA «SINTAXIS COLOQUIAL»A la sintaxis coloquial se llega por la confluencia de varios âmbitos, de entre los que destacaremos la sintaxis oracional, la dialectologia y la socio lingüîstica.La Concepción de la sintaxis coloquial corno un ambito de estudio pro pio es una peculiaridad de la linguistica hispânica que no se encuentra en otros dominios corno el inglés y cuya evolución se explica por motivos internes y externos.Entre los segundos, cabe destacar la obra de W. Beinhauer, Spanische Umgangssprache, de 1929, que introduce en la lin guistica espanola una preocupación por el lenguaje hablado presente en la tradición germànica descle el Romanticismo (Spitzer 1922, Vili).Esta idea habia sido exportada también al estudio del italiano con el trabajo de Spitzer Italienische Umgangssprache, escrito en 1914 y publicado en 1922, y cuya impronta se observa en trabajos corno los de Sornicola (1981) o Voghera (1992).Asimismo, se halla presente en la tradición francòfona (Blanche-Benveniste 1983) y, en general, en los trabajos del grupo de Aixen-Provence o de la Escuela de Ginebra.La influencia externa es el punto de partida.La incipiente tradición de estudios sobre el espanol coloquial permaneció aletargada, con excepciones concretas1, hasta que, en los anos setenta y ochenta, una serie de fac tores convertira el estudio del lenguaje hablado en el centro de interés de otras disciplinas, desplazando de este modo el foco de atención, del carâcter anecdótico y expresivo del lenguaje hablado, a sus mecanismos de construction, es decir, a su sintaxis.
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